Los hilos que no veía

Aquella mañana caminó por uno de los senderos que ya conocía. El paisaje seguía siendo el de siempre: el camino que se extendía frente a ella, las pequeñas flores creciendo a ambos lados y esa quietud que parecía abarcarlo todo. Sin embargo, después de caminar un rato, Hila se detuvo porque algo llamó su atención.

Al principio no supo qué era. Miró el sendero, las flores que tenía más cerca y después levantó la vista. Entonces comenzó a descubrirlos: pequeños hilos que atravesaban el paisaje y se unían a ovillos, estrellas diminutas y algunos resplandores que parecían suspendidos a lo lejos. Algunos seguían recorridos suaves y ondulantes, mientras otros cruzaban el cielo hasta perderse más allá de donde alcanzaba la vista.


Hila se quedó observándolos con atención. Por un momento pensó que quizá eran una ilusión provocada por el viento o por haber dormido poco, pero los hilos seguían allí cuando cerró y volvió a abrir los ojos. Tampoco parecían moverse sin rumbo; cada uno parecía seguir un recorrido, como si supiera exactamente hacia dónde ir, aunque ella todavía no pudiera descubrirlo.

Se acercó unos pasos, sin intentar tocar nada. Había algo en aquella escena que le hacía pensar que era mejor quedarse quieta y mirar. Cuanto más tiempo permanecía allí, más conexiones descubría entre unas cosas y otras, algunas tan delicadas que apenas podía distinguirlas y otras que atravesaban el paisaje de un extremo al otro.

Entonces pensó que quizá siempre habían estado ahí.

Tal vez no habían aparecido aquella mañana ni tenían relación con lo que había ocurrido con la flor. Tal vez simplemente formaban parte de aquel mundo desde hacía mucho tiempo y ella recién ahora estaba aprendiendo a verlos.

Hila continuó caminando, aunque lo hizo de una manera un poco distinta. Ya no miraba solamente hacia dónde la llevaba el sendero; de vez en cuando levantaba la vista para seguir alguno de aquellos hilos y descubrir dónde terminaba, con la sensación cada vez más fuerte de que aquel mundo guardaba muchas más cosas de las que había imaginado.

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