Soy creativa, idealista, soñadora y defensora del niño interior. Ayudar a los demás me hace feliz. Me exijo demasiado y soy extremadamente perfeccionista, lo que tiene sus pros y contras. La indecisión y la autocrítica son mis peores enemigas. Amo el mate, los refrescos cola y, aunque sé que debo dejarlo, fumo. Necesito momentos de soledad para encontrarme a mí misma, no me gusta la televisión, y disfruto de estar en casa con mi familia y mis mascotas.
Trabajé toda mi vida apoyando a niños y adolescentes en sus estudios y en la educación en valores. Siempre fui una emprendedora, aunque no me reconocía como tal. La fibromialgia cambió mi vida, pero me llevó a buscar nuevos sueños y proyectos.
Venciendo el miedo y la indecisión, creé un emprendimiento desde cero, con muchos tropiezos y aprendizajes. En 2020, acepté que la fibromialgia será mi compañera de viaje, por lo que dedico mi vida laboral al tejido



