Si llegaste hasta acá, probablemente ya la viste antes. Su nombre es Hila.
Hila suele aparecer en distintas ilustraciones del blog y, aunque su presencia es bastante frecuente, hasta ahora nunca me había detenido a contar quién es ni por qué ocupa un lugar tan importante dentro de Hilaland.
Ella no estuvo desde el comienzo. Durante mucho tiempo este universo no tuvo un rostro que lo representara y, cuando sentí que había llegado el momento de buscarlo, descubrí que no era algo que pudiera resolver de un día para el otro. Probé distintas ideas, cambié muchas cosas, bosquejé en papel, utilicé herramientas digitales y dejé pasar el tiempo. Poco a poco fue apareciendo Hila, no como una ilustración más, sino como una forma de darle una identidad visible a todo aquello que Hilaland quería transmitir.
Hoy Hila es el rostro visible del alma de Hilaland. No porque sea la protagonista de este universo, sino porque, de alguna manera, logra representar aquello que muchas veces es difícil poner en palabras: la imaginación, la calma, la curiosidad, el tiempo dedicado a crear y esa forma de mirar las cosas que hace que una simple madeja de hilo pueda convertirse en una historia.
Su rostro es muy sencillo. No tiene nariz ni boca, y esa decisión fue completamente intencional. Nunca quise que una expresión definiera cómo debía sentirse Hila, porque me gusta pensar que cada persona puede verla de una manera diferente. Hay quienes encuentran ternura, otros tranquilidad, curiosidad o simplemente una presencia que acompaña en silencio. Ninguna de esas miradas está equivocada.
También hay un detalle que seguramente llame tu atención: la corona de ovillos que lleva sobre la cabeza. Aunque el tejido forma parte de la identidad de Hilaland, esa corona habla de mucho más. Para mí representa las ideas que aparecen cuando menos las esperamos, los proyectos que cambian de rumbo, los errores que terminan enseñando algo nuevo y todo ese proceso creativo que casi nunca se ve, pero que siempre está presente antes de que una creación llegue a su forma final.
No vas a encontrar a Hila en todas las páginas del blog. Suele aparecer en aquellos espacios donde el universo de Hilaland se vuelve un poco más simbólico, donde las historias, las ilustraciones y las pequeñas escenas ayudan a contar aquello que las palabras, por sí solas, a veces no alcanzan a explicar.
Seguramente vuelvas a cruzártela mientras recorrés este pequeño universo. Y ahora que ya sabés quién es, espero que cada vez que la veas sientas que encontraste una cara conocida, una presencia que siempre está ahí para recordarte que, mientras exista algo por imaginar, soñar y crear, también habrá un nuevo hilo dispuesto a empezar otra historia.





