Nos enseñan a volar, a confiar en nuestras alas y, cuando estamos agotados, nos prestan un ratito las suyas. ¡Eso es invaluable!
Una mención especial para:
• Las y los crocheteros de alma y corazón.
Gracias por enseñarnos el arte de hacer magia con un ovillo de hilo y una aguja de croché.
• A todas las personas que me apoyan desde el principio.
Gracias por seguirme en redes sociales, compartir mis publicaciones y regalarme sus “me gusta”; gracias por la confianza al encargarme un trabajo y por recomendar mis creaciones.
Silvana



